¿Qué es la apicultura?

La apicultura es una actividad con miles de años de antigüedad que consiste en la crianza y el cuidado de las abejas.

La persona que realiza estas tareas de cuidado y mantenimiento de los enjambres de abejas dentro de las colmenas es el apicultor, que, como resultado de estos trabajos, obtiene productos elaborados por las abejas, como son la miel, el polen, el propleo, la jalea real y demás productos naturales con beneficiosos efectos para nuestra salud.

El apicultor trabaja en una explotación apícola, que no es más que el conjunto de colmenas, que puede tener en uno o varios colmenares.

¿Qué es la apicultura ecológica?

La apicultura ecológica es una forma de desarrollar la actividad apícola en la que intervienen productos que puedan alterar el proceso natural. Por ejemplo, no se utilizan fertilizantes artificiales ni pesticidas.

Aunque mucha gente lo desconoce, la mayoría de métodos industriales de obtención de la miel implican prácticas agresivas con un impacto nocivo para las abejas y para los productos que éstas generan.

En muchos casos, se llega a cortar las alas a las abejas reinas, se utilizan métodos de recolección que matan de forma innecesaria a abejas dentro de la colmena, se somete a las abejas a manipulación genética para incrementar su rendimiento, se les dopa a antibióticos para evitar los síntomas de las enfermedades que puedan adquirir o se les excita mediante productos sintéticos para mejorar los niveles de productividad de la colmena.

El resultado son mayores márgenes para la empresa, pero un producto de escasa calidad y unos animales que han sufrido de forma totalmente innecesaria para producirlo.

Actualmente son muchos los amantes de las abejas que han optado por oponerse a estos tratamientos y defender la producción ecológica de la miel y demás productos apícolas, con la intención de asegurar la calidad del producto para el consumidor y, sobre todo, para garantizar el bienestar de las abejas durante el proceso. Lo mejor de todo es que esto repercute en unos entornos naturales más sanos, ya que las abejas son el elemento central que permite su regeneración.

¿Qué diferencias tiene la producción apícola ecológica de la industrial?

La producción de miel ecológica está sometida a unos controles y exigencias muy estrictos dirigidos a preservar la naturalidad del proceso y del producto final.

A continuación te resumimos algunos de los requisitos más destacados de la producción de miel ecológica:

  • La raza de la abeja debe ser elegida en función de la zona en la que se encuentre la colmena. Teniendo en cuenta que en la apicultura ecológica no se utilizan repelentes ni medicamente químicos, deberá escogerse la raza de abeja más resistente posible. En el caso de España, se recomienda el uso Apis Mellifera, por tratarse de una especie autóctona de Europa.
  • Deberá ubicarse la colmena, como mínimo, a 3 kilómetros de distancia de cualquier explotación que pueda estar contaminada por fertilizantes artificiales o pesticidas químicos.
  • El colmenar deberá ubicarse junto a un punto de agua natural.
  • El tratamiento de enfermedades o plagas que pudieran afectar a la colmena, deberá hacerse mediante métodos naturales en los que se utilicen únicamente productos fitoterapéuticos, como son las plantas medicinales o sus aceites esenciales.
  • La miel que se utilizará para alimentar a las colmenas en invierno deberá ser la que ellas hayan generado, de forma que deberá guardarse una parte de la producción para usarse hasta que llegue la primavera.
  • La producción de la miel deberá hacerse de forma que en ningún momento intervengan elementos artificiales que pudieran alterar sus cualidades o contaminar el producto.
  • La obtención del producto generado por las abejas deberá hacerse de forma natural y evitando dañar a ningún ejemplar, como podrían ser las crías, que son las que más sufren en este proceso.
  • El almacenamiento también deberá hacerse de forma natural y preservando las cualidades del producto.