La miel de girasol es una de las más populares en España. La principal razón es que se obtiene de una de las plantas aptas para miel de las que mayor extensión plantada hay actualmente en la península ibérica. Esto hace que, a pesar de que el néctar del girasol no tiene el nivel de calidad que ofrecen otras plantas, las abejas melíferas acuden con frecuencia a libarlos y los apicultores decidan elaborar estas mieles.

En cuanto a las propiedades organolépticas de la miel de girasol, cabe destacar que se trata de un producto de aroma fresco y ligero. Tiene un sabor afrutado aunque algo insulso comparado con otras mieles como la miel de romero, de espliego o de eucalipto. De hecho, a pesar de notas florales en el primer contacto en la boca, al tragarla produce cierta sensación de sequedad que puede llegar a ser molesta para algunos. Sin embargo, es agradable y fácil de combinar.

En cuanto a su cristalización, ésta es rápida y en forma de cristales gruesos, especialmente si es pura. Su aspecto es de un color amarillo cuando es líquida y dorado cuando ha cristalizado. Su color tiende a oscurecerse cuando la combinamos, por ejemplo, con la flor de retama o las semillas de sésamo.

En relación a la escala de Pfund, tiene valores de entre 4 y 7 dependiendo de la especie de girasol de la que se obtenga la miel, unas 70 aproximadamente. En cuanto a su pureza, a partir del 45% podemos decir que es pura, pudiendo llegar hasta el 65% de concentración de polen en algunos casos.

¿Dónde comprar miel de girasol?

Esta miel es fácil de encontrar en España, principalmente en las zonas donde se produce, que son: Castilla La Mancha, Valencia, Andalucía, Castilla y León y Aragón. En los pueblos de estas comunidades autónomas es fácil tener acceso a mieles puras de girasol. Si alguna vez tienes la oportunidad de acercarte a uno de ellos, te recomendamos que compres un par de kilos: no te arrepentirás. Y el precio seguro que es inmejorable.

Si en cambio buscas algún sitio, cerca de tu casa, donde vendan miel de girasol, tampoco tendrás mucho problema en encontrarlo. Actualmente puedes adquirir esta miel tanto en centros comerciales como en tiendas especializadas, farmacias o herbolisterías.

El precio de la miel de girasol puede oscilar entre los 12€ y los 15€ el kg.

Miel de girasol ecológica

En los últimos años esta miel ha visto decaer de forma significativa su producción. La razón de esto es la excesiva contaminación en productos fitosanitarios que afectan a las plantaciones de girasoles. Muchos apicultores son contrarios a obtener miel de esta planta por esta razón. Además, esta conciencia ha llegado también al consumidor final, que prefiere otras plantas más “sanas” que no suponen un riesgo para la salud. En cualquier caso, siempre podemos obtener miel de girasol ecológica, que es la versión sin productos químicos perjudiciales. De esta manera nos aseguramos que las abejas han libado girasoles cultivados en un modelo de agricultura ecológica respetuosa con el medio ambiente.

¿Cómo tomar miel de girasol?

Esta miel es muy polivalente. Su frescura y ligereza le permiten combinarse con variedad de alimentos. Tanto podemos optar por tomarla con leche o directamente con agua en una infusión para notar mejor su sabor dulce y aromático. También puede utilizarse, aunque requiere algo de experiencia, para decorar turrones.

Sin embargo, también podemos tomarla con alimentos más intensos, a los que respetará mucho su sabor, como el queso, la cebolla caramelizada o el vinagre de Módena. En este caso, podríamos preparar una ensalada con estos alimentos y acompañarla con un vino suave y afrutado.

Información sobre el girasol

Los girasoles son originarios de América del Norte y a partir del siglo XVI se empezaron a cultivar en Europa. Actualmente su producción es intensa, llegándose a utilizar toda la planta para finalidades muy diversas, desde la alimentación de animales mediante grano, a la producción de aceite, pasando por la producción de miel natural de abeja.

El girasol es una planta bastante fácil de cultivar, aunque para optimizar las producciones de miel deben combinarse las condiciones óptimas de agua, sol y humedad.